Balanz University

5 tips para mejorar tus finanzas personales18/11/20224m

Mail-iconWhatsapp-iconLinkedin-icon

La forma en que administremos nuestras finanzas personales muchas veces está relacionada con nuestra historia familiar y con los hábitos de nuestros padres. Sin embargo, seguir tradiciones familiares muchas veces no nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos financieros.

Mejorar nuestras finanzas personales es tomar decisiones financieras inteligentes que favorezcan el incremento de nuestra riqueza y nos permitan alcanzar una mejor calidad de vida.

En Balanz University estamos comprometidos con la educación financiera y, por eso, en esta oportunidad, queremos acercarte 5 tips que pueden ayudarte a tener un mejor control de tus finanzas personales.

1.   Identificar ingresos

El primer paso para organizarte es poder realizar un detalle de tu patrimonio e ingresos. Esto implica definir cuáles son tus fuentes de ingreso y cuánto es lo que percibís regularmente.

Identificar tus activos líquidos (aquellos que podés vender y/o transformar rápidamente en efectivo a bajo costo) es muy conveniente, para que podamos tenerlos en cuenta en caso de presentarse alguna eventualidad que nos requiera realizar algún pago inesperado.

Además, es importante ser conscientes de que el flujo de ingresos puede variar a lo largo del tiempo según los distintos contextos generales y nuestra propia realidad laboral. Por ejemplo, si los ingresos provienen de un negocio, dependen de las ventas del período. Pero, si provienen de un trabajo fijo, puede que varíen entre un mes y otro por bonos, aguinaldo o pagos extra.

Sobre este punto, lo óptimo sería realizar este detalle en base a los últimos seis o doce meses, para tener un análisis más concreto.

2.   Identificar egresos

El segundo paso es reconocer los egresos para identificar en qué se gasta el dinero.

Aquí, es importante diferenciar entre egresos o gastos fijos y variables:

·     Los gastos fijos corresponden a aquellos gastos que debemos afrontar periódicamente y que son ineludibles, como pueden ser: alquiler, servicios básicos, salud, alimentación, combustible y seguros.

·     Los variables refieren a aquellos que no responden a una periodicidad predeterminada. Son gastos que pueden estar o no en cada período. Tienen la característica de permitirnos cierto grado de control sobre ellos, al poder regularlos, ya que no siempre son necesarios para subsistir. Ejemplos de este tipo de gastos puede ser ir a un recital, comprar un electrodoméstico, cambiar los lentes, renovar la ropa de verano, etc.

De esta manera, vamos a poder ver en qué se nos está yendo el dinero, si estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y, también, por qué no, evaluar si estamos en condiciones de ahorrar o invertir.

3.   Eliminar gastos innecesarios y atacar deudas

Antes de planificar y proyectar sobre nuestras finanzas, es necesario identificar y tratar de eliminar aquellos gastos que no son imprescindibles o reducirlos lo más posible y, por otro lado, tratar de disminuir el nivel de endeudamiento cuando su costo financiero es elevado.  Este es uno de los pasos más complicados, ya que implica esfuerzo y, sobre todo, constancia.

En relación con los gastos fijos, como mencionamos, en general son imprescindibles para vivir, no obstante, siempre es bueno evaluarlos periódicamente y considerar si se pueden reducir en alguna medida. Por ejemplo, cuidar el consumo de servicios o buscar los mejores precios para la compra de alimentos.

También, algunas personas deciden reservar un monto fijo de sus ingresos, como un fondo de emergencia, que será útil para afrontar cualquier gasto imprevisto que surja.

Con respecto a los gastos variables, son aquellos que se van modificando constantemente a lo largo de los períodos y no mantienen una regularidad. Son los más fáciles de identificar, disminuir y eliminar; entre ellos, podemos mencionar: gastos de vacaciones, salidas al cine o cenas en un restaurant. Es recomendable revisarlos de forma periódica, para reducir excesos, racionarlos y, de esta manera, encontrar nuevas posibilidades de ahorro.

En cuanto a las deudas, merecen un tratamiento especial dentro de nuestras finanzas personales. En primer lugar, evaluar cuándo es conveniente endeudarnos y calcular el beneficio de ello. Por ejemplo, muchas veces endeudarnos a una tasa fija a 12 meses en un contexto inflacionario resulta beneficioso. Tengamos en cuenta que endeudarse no es necesariamente malo, solo depende del objetivo de la deuda (para qué) y las condiciones de pago (tasa de interés y plazo).

Por otro lado, si al analizar nuestra economía personal determinamos que lo que buscamos es deshacernos de las deudas, este es un proceso que también requiere planificación. En este sentido, podemos proponernos diferentes formas de lograr el objetivo: disminuir gastos variables, bajar el consumo de tarjeta de crédito, etc.

En cuanto al uso de tarjetas de crédito, no es recomendable pagar el mínimo mensual ya que los intereses que se calcularán sobre el nuevo capital adeudado son en general muy altos.

4.   Armar un presupuesto

Una de las mejores formas de ordenar la situación financiera personal o familiar es mediante la elaboración de un presupuesto. De manera práctica, nos permite saber cuánto dinero ingresa y cuánto se gasta en un determinado período de tiempo.

En el presupuesto se contemplan los gastos fijos que ya conocemos de antemano y se repiten mes a mes y también una estimación de los gastos variables que tenemos previstos.

El ejercicio de armar el presupuesto contribuye a generar conciencia del impacto que a fin de mes tienen los diferentes conceptos de gastos. Analizar luego los desvíos entre los gastos presupuestados y los realmente realizados, refuerza esta apreciación y nos permite, a su vez, ir planificando nuestros gastos y compromisos cada vez mejor.

5.   Invertir

Una vez que hemos alcanzado la posibilidad de ahorrar, es momento de avanzar al paso siguiente: la inversión. Recordemos que, para llegar al ahorro, es necesario diseñar una estrategia, que puede ser destinar un porcentaje fijo de los ingresos mensuales al ahorro o lo que queda luego de pagar los gastos. En este sentido, hay que buscar la forma que cada uno encuentre más efectiva.

Cuando ya contamos con el capital para invertir, solo queda analizar las opciones disponibles y adecuadas a nuestro objetivo y perfil de inversor. El mercado financiero brinda muchas oportunidades para cuidar tus ahorros y ganar más dinero.

En Balanz contamos con muchas opciones que se adaptan a los diferentes perfiles de inversores. Podés invertir en:

Además, en Balanz podés abrir tu cuenta de inversión de manera gratuita y sin costo de mantenimiento, de manera 100% online.

Como ya dijimos, mejorar tus finanzas personales no es imposible, ni se requiere de mucha experiencia. La clave para tener el control sobre ellas es llevar un orden, tener constancia y conocer las opciones para cuidar y hacer crecer tu dinero.

 

El presente artículo es de carácter meramente educativo tendiente a proveer cierta información del mercado de capitales para conocimiento del público inversor en general.

Artículos relacionados


¿Sabés que tipo de inversor sos?

Conocelo realizando el test del inversor y accedé a la cartera de instrumentos recomendada para tu  perfil.

Abrí hoy tu cuenta de inversión

Operá todos los instrumentos del mercado desde la plataforma más completa y segura.

© 2022 Balanz Todos los derechos reservados.