Antes de comprar cualquier producto, solemos buscar su ficha técnica. Con un Fondo Común de Inversión (FCI) pasa algo parecido: esa ficha se llama Fact Sheet.
En este artículo de Balanz Academy te contamos qué información contiene y, sobre todo, qué datos conviene mirar para entender qué estamos comprando.
Los Fondos Comunes de Inversión (FCI) son una alternativa muy utilizada por los inversores porque permiten acceder a una cartera diversificada y administrada por especialistas.
Pero hay algo importante: no todos los FCI son iguales.
Hay fondos que invierten en instrumentos de corto plazo, otros en bonos de mayor duration, acciones, activos del exterior o distintas combinaciones. También tienen diferentes estrategias, niveles de riesgo y plazos de rescate.
Entonces, ¿cómo saber si un fondo puede ser adecuado para nosotros?
Una buena forma de empezar es leer su Fact Sheet.
¿Qué es un Fact Sheet?
Es un documento que resume las principales características, composición y desempeño de un Fondo Común de Inversión.
En el caso de los Fondos Balanz, podemos descargarlo desde nuestra cuenta, en la sección Documentos.
La clave está en no leerlo como una lista de números aislados. Cada dato responde una pregunta diferente sobre el fondo.
¿Qué estoy comprando?
Lo primero que vamos a encontrar es información general del fondo: patrimonio neto, fecha de inicio, tipo de fondo, moneda, horizonte de inversión, plazo de rescate, inversión mínima y, calificación de riesgo.
Estos datos permiten tener una primera fotografía del producto.
Por ejemplo, si buscamos una alternativa para administrar nuestra liquidez durante algunos días, el plazo de rescate será especialmente relevante. Si pensamos en una inversión de varios años, probablemente prestemos más atención a la estrategia, la composición de la cartera y los riesgos que asume.
La calificación de riesgo, también puede aportar información adicional. Es una evaluación realizada por una agencia especializada a partir del análisis de distintos aspectos del fondo y de su cartera, de acuerdo con la metodología de cada calificadora.
También podemos encontrar el ticker, que funciona como un código de identificación del fondo para buscarlo en el mercado.
¿Cuál es el objetivo del fondo?
Una de las primeras cosas que deberíamos mirar es el objetivo y la política de inversión.
Esta sección explica qué busca hacer el fondo, cuál es su estrategia y en qué tipos de activos puede invertir.
Y esto es fundamental porque nos permite poner los números en contexto.
No es lo mismo analizar un fondo que busca administrar liquidez de corto plazo que uno que apunta a obtener rendimiento a través de bonos de largo plazo o acciones.
¿En qué está invertido mi dinero?
Esta es, probablemente, una de las preguntas más importantes que podemos hacernos frente a un Fact Sheet.
La composición de la cartera muestra cómo se distribuye el patrimonio entre los distintos tipos de activos y, generalmente, cuáles son sus principales posiciones.
Esto nos permite pasar de la descripción del fondo a algo mucho más concreto:
¿Dónde está realmente invertido mi dinero?
Conocer la composición también ayuda a entender los riesgos que estamos asumiendo.
Una cartera concentrada en bonos públicos, por ejemplo, tendrá características y riesgos diferentes a una cartera diversificada entre acciones de distintas empresas. Del mismo modo, un fondo con una elevada exposición a determinados emisores puede tener una concentración mayor que otro con posiciones más distribuidas.
Por eso, además de mirar qué activos tiene el fondo, conviene observar qué peso tiene cada uno.
En particular, en los fondos de renta fija encontramos métricas como la TIR y la duration, que ayudan a conocer mejor las características de la cartera.
En términos simples, la TIR indica el rendimiento implícito anualizado de los activos que componen el fondo al momento de la medición. Sin embargo, esto no implica que ese vaya a ser el rendimiento futuro.
La duration, expresada en años, indica el plazo promedio ponderado de los flujos de la cartera, considerando cuándo se reciben los pagos y el valor del dinero en el tiempo.
Por ejemplo, si pensamos en el BALANZ AHORRO CORTO PLAZO, estamos frente a un fondo de renta fija de corto plazo, orientado a inversores conservadores que buscan administrar sus excedentes de liquidez.
Esto ya nos da una primera pista: no deberíamos evaluar este fondo con los mismos criterios que utilizaríamos para analizar uno que invierte principalmente en acciones o bonos de largo plazo.
¿Cómo se comportó el fondo en el pasado?
El Fact Sheet también nos permite analizar el desempeño histórico del fondo.
Dependiendo del documento, podemos encontrar información como la cantidad de meses positivos y negativos, el mejor rendimiento diario, el rendimiento promedio diario, la rentabilidad acumulada, la volatilidad y el VaR.
La volatilidad mide cuánto varían los rendimientos del fondo alrededor de su promedio y permite tener una referencia de cuánto puede fluctuar su desempeño.
El VaR (Value at Risk) busca estimar una pérdida potencial de la cartera bajo determinadas condiciones, horizonte temporal y nivel de confianza. Por eso, no debe interpretarse como una pérdida máxima garantizada.
Estos indicadores se calculan a partir de información histórica y pueden cambiar con el tiempo. Por eso, hay una advertencia que siempre debemos tener presente: el rendimiento pasado no garantiza rendimientos futuros.
Y acá aparece una de las trampas más comunes al comparar fondos: elegir simplemente el que más rindió.
El desempeño tiene que analizarse junto con la estrategia, los activos que componen la cartera, el riesgo asumido y las condiciones de mercado durante el período analizado.
El Fact Sheet también puede mostrar la evolución de la cuotaparte, que permite observar cómo fue cambiando el valor de nuestra participación en el fondo, así como una tabla con la rentabilidad mensual histórica.
Esto último es especialmente útil porque permite ver si el resultado observado en un período fue algo puntual o si se mantuvo de manera más consistente a lo largo del tiempo.
¿Cuánto cuesta invertir?
Otro dato que no deberíamos pasar por alto son los honorarios y costos asociados al fondo. Estos impactan sobre el resultado final de nuestra inversión y pueden variar según la clase de cuotaparte.
Sin embargo, estos costos también deben analizarse en relación con lo que obtenemos a cambio. Al reunir el dinero de muchos inversores, los FCI generan economías de escala y permiten acceder a una cartera diversificada de activos que, individualmente, podría resultar mucho más costosa de construir y administrar.
¿Quién administra el fondo?
Por último, el Fact Sheet identifica a los principales participantes en la administración del FCI: la sociedad gerente, la sociedad depositaria, los auditores, el Portfolio Manager y, cuando corresponde, el Asset Manager Director.
Esta información permite conocer quiénes participan en la administración, custodia y auditoría del patrimonio del fondo.
Una última idea para llevarnos
El Fact Sheet no nos dice automáticamente qué fondo comprar. Su función es ayudarnos a entender qué estamos comprando.
Por eso, la próxima vez que tengas el Fact Sheet de un fondo enfrente, podés hacerte estas cuatro preguntas:
¿Qué busca hacer? → ¿Dónde está invertido? → ¿Qué riesgo y desempeño tuvo? → ¿Cuál es el costo comparado con otras alternativas?
Con este recorrido podemos tener una visión mucho más completa del fondo antes de tomar una decisión.